TecnofÍlia es un concepto formado por dos términos: Tecnología (las técnicas y los conocimientos que posibilitan la utilización práctica de los conocimientos de la ciencia) y filia (el apego, la simpatía o el interés por algo). La tecnofÍlia, por lo tanto, se vincula a la afición a las cuestiones tecnológicas.
Existen diferentes grados de tecnofÍlia. En la actualidad, la mayoría de los seres humanos tiene un cierto apego por la tecnología ya que diversos dispositivos son empleados de manera cotidiana. Las comunicaciones, la actividad laboral y hasta el entretenimiento dependen en buena parte de lo tecnológico.
Hay personas, sin embargo, que desarrollan un elevado grado de dependencia a la tecnología. En este caso, la tecnofília se convierte en una obsesión y genera distintos problemas. Un individuo con una marcada tecnofília siente frustración si no puede comprar un nuevo producto, incrementa su nivel de ansiedad si no tiene conexión a Internet o puede sufrir una crisis nerviosa si su computadora (ordenador) o teléfono celular (móvil) dejan de funcionar.
La tecnofília, en ocasiones, incluso es considerada como una adicción. La persona que, por algún motivo, se ve forzada a permanecer alejada de los elementos tecnológicos puede experimentar sensaciones similares a las que enfrentan aquellos adictos que no tienen acceso a la sustancia de consumo (alcohol, cocaína u otra). La conducta que generaba placer (el uso de la tecnología en el caso de la tecnofília) ya no puede ser controlada por el sujeto, cuya existencia pasa a girar en torno a la repetición del hábito en cuestión.